Si bien SIB informa un aumento en las exportaciones y una baja en los precios del combustible, también ha reportado una disminución en la confianza del consumidor. Su informe señala que la confianza del consumidor continuó su tendencia a la baja, con el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) nacional bajando de 45.7 en septiembre a 45.2 en octubre. Según su métrica, una lectura por debajo de 50 indica un sentimiento más pesimista que optimista entre los hogares beliceños. Los datos también señalan que las perspectivas clave muestran que las condiciones actuales se han debilitado, ya que el subíndice de Situación Actual cayó drásticamente de 44.4 a 40.5, lo que indica que los consumidores se sienten peor sobre las condiciones económicas y de los hogares actuales en comparación con el año pasado. Sin embargo, las expectativas y las perspectivas para los bienes duraderos mejoraron, con un ligero aumento a 54.6 y un aumento del 4.2% en la confianza del consumidor, como electrodomésticos, vehículos y muebles. En cuanto a las tendencias por distrito, Toledo registró la mayor caída en la confianza del consumidor, con una caída del 12.2%, mientras que Orange Walk mostró la mayor mejora, con un aumento del 6.2%. Un análisis de la brecha entre zonas urbanas y rurales muestra que la confianza urbana cayó un 3,6 %, mientras que la del consumidor rural aumentó ligeramente un 0,4 %. Al examinar las tendencias de género y edad, tanto hombres como mujeres experimentaron descensos en su confianza, aunque la disminución fue más pronunciada entre las mujeres. Los consumidores más jóvenes, de entre 18 y 24 años, experimentaron la mayor caída en general, con una confianza que cayó de un nivel previamente optimista de 60,0 a 49,9.