Kenrick Longsworth, hijo del difunto Lavern ‘Anticristo’ Longsworth, fue declarado culpable de homicidio involuntario ante el juez Derick Sylvester. Longsworth estaba siendo juzgado por el asesinato de su hijastro, Mark Teul, de 3 años, y el intento de asesinato de los otros dos hermanos, Markeem y Zemark Teul. El juicio concluyó y se dictó el veredicto que encontró a Longsworth culpable de homicidio involuntario y no de asesinato, ya que la fiscalía no convenció al juez de que hubiera intención de matar al niño. En el asunto de los otros dos niños, el juez declaró al padrastro culpable de herir a Zemark pero no culpable en el caso de Markeem. En este caso, el juez señaló que si bien los niños tenían múltiples lesiones corporales, el testimonio de un médico indicó que varias de ellas eran heridas antiguas y no habían sido infligidas recientemente. En su defensa durante el juicio, Longsworth dijo al tribunal que los había disciplinado pero que fue la madre, Zema Requena, quien había golpeado a los tres niños cuando él le dijo que la dejaba. El juez no aceptó esa narrativa y pudo verificar que los niños quedaron bajo su cuidado cuando tuvieron que ser llevados a la sala de emergencias por lesiones. Noticias Estéreo Amor entiende que antes de su muerte, la madre del acusado había testificado que había visto a su hijo golpear a los niños. El juez también señaló en su entrega que con base en los testimonios del personal médico, se evidencia que los niños venían pasando por abusos desde hacía mucho tiempo. Remarcó que es una situación triste que no los sacaron de ese ambiente. Para ponerlo en contexto, el 10 de enero de 2020, la policía acudió a la escena del crimen en el Callejon Lovely Lane en la ciudad de Belice y encontraron al niño de 3 años inmóvil sobre un colchón, mientras que los otros dos, de dos y cuatro años, estaban en el dormitorio con moretones y signos de trauma sexual. La madre, Zema Requena, testificó que había ido a una casa calle abajo y cuando regresó encontró a Longsworth sentado en un balde afuera de la casa, aparentemente molesto. Cuando ella le preguntó qué pasaba, él le dijo que se llevara a los niños con ella la próxima vez que saliera. Luego le exigió que le consiguiera un cigarrillo. Luego se dio cuenta de que el niño de 3 años no respondía y lo llevó al hospital, dejando a los otros dos en la casa. El examen médico realizado a los niños encontró que el niño de 3 años presentaba múltiples hematomas en el cuerpo, cabeza hinchada, abrasiones en la cara, brazos, pecho, pies y boca y fractura en el pie izquierdo. El examen médico también encontró que el niño tenía el ano desgarrado. Su autopsia mostró que murió por asfixia, traumatismo contundente en la cabeza y compresión abdominal. Los otros dos niños fueron brutalmente golpeados y también sufrieron abusos sexuales. Estuvieron hospitalizados durante varios días y fueron dados de alta.