Un Airbus A320 fletado por el gobierno de Estados Unidos aterrizó en el Aeropuerto Internacional Philip S.W. Goldson de Ladyville poco después de las 11:00 a. m. de ayer, con aproximadamente 150 pasajeros a bordo. Si bien la mayoría se encontraba en tránsito hacia destinos sudamericanos como Perú y Chile, 21 de ellos eran ciudadanos beliceños que regresaban a su país, no por decisión propia, sino como parte de la deportación masiva del presidente estadounidense Trump. El vuelo marca la primera vez que ciudadanos beliceños son repatriados en un vuelo chárter estadounidense, en lugar de a través de las rutas comerciales habituales. Según Luke Martin, Oficial de Asuntos Públicos de la Embajada de Estados Unidos en Belice, la medida formó parte de una iniciativa rentable.
Martin enfatizó que las deportaciones se llevaron a cabo siguiendo el debido proceso. Señaló que la mayoría de los pasajeros del vuelo habían ingresado ilegalmente a Estados Unidos o se habían quedado más tiempo del permitido por sus visas. Muchos también habían cometido delitos. No había menores en este vuelo. Sin embargo, Martin mencionó que en países vecinos como Honduras, algunas familias han optado por el retorno voluntario bajo programas de autodeportación.
A su llegada, los 21 beliceños fueron trasladados a la comisaría de la calle Queen en la Ciudad de Belice para su procesamiento. La mayoría ya han sido liberados. El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior, Cultura e Inmigración emitió un comunicado de prensa oficial confirmando su participación. El Ministerio, junto con el Departamento de Policía de Belice y la Embajada de Belice en Washington, coordinó esfuerzos para verificar la identidad de los retornados y garantizar que contaran con todos los documentos de viaje necesarios. Este vuelo chárter podría marcar el inicio de un cambio más amplio en la estrategia de deportación de Estados Unidos en la región. Martin confirmó que vuelos similares podrían volverse más comunes, citando sus ventajas logísticas y económicas.